Canutillos de crema caseros: receta fácil y crujiente

El canutillo de crema tiene truco, y no está en la crema. Está en la masa: cuando la muerdes y cruje sin romperse en mil pedazos sobre la mesa, ya sabes que la has hecho bien. La crema pastelera que sale al morderlo, densa y con ese punto dulce que no empalaga, hace el resto. Si los has comido alguna vez en una pastelería de pueblo y te has preguntado cómo se hacen en casa, esta receta te lo explica paso a paso.

El secreto de los canutillos de crema que no se abren al freír ni quedan aceitosos está en dos cosas: una masa bien reposada y el aceite a la temperatura correcta. Con 80 ml de agua, un poco de paciencia y las cañas metálicas de toda la vida, salen perfectos en casa.

Ingredientes para los canutillos de crema

Para la crema pastelera

  • 500 ml de leche entera
  • 4 yemas de huevo
  • 40 g de maicena
  • 125 g de azúcar
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)

Para la masa de los canutillos

  • 150 g de harina de trigo de repostería
  • 80 ml de agua
  • 20 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 20 ml de aceite de girasol
  • 50 g de azúcar
  • 1 pizca de sal

Para freír y acabar

  • Aceite de girasol para freír (unos 500 ml)
  • 80 g de azúcar para rebozar
  • Cañas metálicas de repostería (unas 8-10)

Preparación de los canutillos de crema

Paso 1: Empieza por la crema pastelera

La crema tarda en enfriar, así que empiézala antes de tocar la masa. En un cazo mediano, bate las 4 yemas con la maicena y 100 ml de leche fría hasta que no quede ningún grumo. Añade el azúcar y mezcla bien. Pon los 400 ml restantes de leche a calentar a fuego medio. Cuando esté caliente pero sin hervir, vierte la mezcla de yemas poco a poco, removiendo sin parar con varilla. Sube el fuego a medio-alto y sigue removiendo durante unos 6-8 minutos hasta que espese claramente. Retira del fuego, añade la vainilla si la usas y cubre la superficie directamente con film transparente para que no forme costra. Deja enfriar al menos 1 hora.

Paso 2: Haz la masa

En un bol, mezcla la harina con la sal y el azúcar. Haz un hueco en el centro y vierte el agua, el aceite de oliva y el aceite de girasol. El aceite de oliva no es decorativo: le da elasticidad a la masa y evita que se rompa al estirarla. Amasa durante 8-10 minutos hasta que sea lisa y no se pegue a las manos. Si queda demasiado pegajosa, añade harina de cucharada en cucharada. Envuelve con film o cúbrela con un trapo húmedo y deja reposar 20 minutos.

Paso 3: Estira la masa y enrolla en las cañas

Con el rodillo, estira la masa hasta que tenga unos 2-3 mm de grosor, no más. Si la masa se encoge al estirarla, cúbrela y deja reposar otros 10 minutos: le falta relajar el gluten. Corta tiras de aproximadamente 8×4 cm. Engrasa ligeramente las cañas metálicas con aceite. Coge cada tira y enróllala sobre la caña en espiral, solapando ligeramente cada vuelta sobre la anterior y presionando el borde final con el dedo para sellarlo. No hace falta huevo ni agua para que pegue; con una buena presión es suficiente.

Enrolla cada tira de masa sobre la caña y presiona el borde para que no se abra al freír

Paso 4: Fríe los canutillos

Calienta aceite de girasol en una sartén honda o cazo (unos 5-6 cm de aceite) a 175°C. Si no tienes termómetro, mete la punta de una caña: tiene que burbujear suavemente y de forma constante. Fríe de 3 en 3 o de 4 en 4, sin amontonar, dándoles la vuelta con unas pinzas para que se doren de forma uniforme. Tardan unos 3-4 minutos en total. Sácalos sobre papel de cocina, retira las cañas con cuidado (queman mucho) y pásalos por azúcar mientras estén calientes para que se pegue bien.

Paso 5: Rellena los canutillos

Mete la crema pastelera fría en una manga pastelera con boquilla lisa de 1 cm. Si no tienes manga, una bolsa de plástico con un corte en la esquina funciona perfectamente. Rellena cada canutillo por los dos extremos, empujando la crema hacia el centro hasta que asome un poco por los bordes. No te cortes: el relleno generoso es parte del encanto. Sírvalos al momento o guárdalos en la nevera hasta 48 horas.

Trucos para que los canutillos salgan perfectos

El truco que más marca la diferencia en casa es usar los dos aceites en la masa. El aceite de oliva le da elasticidad, el de girasol controla el sabor para que no resulte invasivo. Muchas recetas usan solo uno de los dos y el resultado es una masa más rígida o con un gusto demasiado presente. Esta combinación es el equilibrio que buscas.

Otro punto que la gente suele saltar es el reposo. La masa necesita esos 20 minutos para que el gluten se relaje. Si la estiras sin reposar, se contrae y las tiras se hacen más gruesas de lo que quieres, y los canutillos quedan blandos por dentro. Con 15 minutos tienes suficiente si llevas prisa, pero menos no.

Vigila la temperatura del aceite: por encima de 185°C la masa se dora por fuera antes de cocinarse por dentro, y por debajo de 165°C absorbe aceite y quedan pesados. El rango entre 170°C y 180°C es donde funcionan. Si quieres practicar con masa frita antes de los canutillos, los buñuelos de huevo caseros son una buena escuela porque trabajan el mismo tipo de fritura y salen con la misma técnica.

Preguntas frecuentes sobre los canutillos de crema

¿Cuánto tiempo aguantan los canutillos rellenos?

Rellenos y guardados en la nevera, aguantan hasta 48 horas. El problema es que la humedad de la crema ablanda la masa con el tiempo. Si los preparas con antelación, guarda la crema y los canutillos vacíos por separado y rellena justo antes de servir.

¿Puedo hacer la masa sin gluten?

Sí, con una mezcla de harina de arroz y fécula de tapioca (70/30). Añade media cucharadita de goma xantana para mejorar la elasticidad. La masa sin gluten es más delicada al enrollar, así que trabaja con porciones pequeñas y ten paciencia.

¿Se pueden hornear en lugar de freír?

Se pueden hornear a 180°C durante 15-18 minutos, pero el resultado es bastante diferente: quedan duros y sin ese acabado brillante del azúcar que se pega al aceite caliente. Son buenos de todas formas, pero no son lo mismo que los fritos.

¿Qué hago si no tengo cañas metálicas de repostería?

Usa palos de madera de 1 cm de diámetro, como los de las brochetas gruesas. Engrásalos bien antes de enrollar y asegúrate de que aguantan el calor del aceite sin doblarse. Las cañas metálicas son baratas y duran años, así que si haces esta receta más de una vez, vale la pena comprarlas.

¿Qué más puedo preparar para una mesa de Semana Santa?

Los canutillos funcionan muy bien como postre de un menú de vigilia. Un buen primer plato para ese día puede ser el clásico potaje de vigilia con habichuelas y alcachofas, que no lleva carne y aguanta bien de un día para otro. Así tienes el menú resuelto con dos recetas de casa.

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Receta completa en:
Fuente de la receta solorecetas.com