Zanahorias glaseadas con menta y perejil fresco

Hay una versión de las zanahorias glaseadas que huele diferente desde que las pones en el plato: la que lleva menta fresca. El dulzor del glaseado de mantequilla y azúcar sigue siendo el protagonista, pero la menta le añade un frescor que contrasta muy bien con el calor del caramelo y convierte lo que sería una guarnición discreta en algo que llama la atención en la mesa.

Si buscas la versión clásica sin hierbas, la tienes en zanahorias glaseadas con mantequilla. Esta variante con menta y perejil va especialmente bien como guarnición para cordero o pollo, donde el contraste dulce-fresco funciona muy bien.

Ingredientes para 4 personas

  • 500 g de zanahorias
  • 40 g de mantequilla sin sal
  • 2 cucharadas de azúcar moreno (o blanco)
  • 4-5 ramitas de menta fresca
  • Perejil fresco picado al gusto
  • Sal al gusto
  • Agua para la cocción

Preparación

Paso 1: preparar las zanahorias

Pela las zanahorias y córtalas en rodajas de unos 7-8 mm de grosor. No las cortes demasiado finas o se deshacen durante la cocción y luego no aguantan bien el glaseado. Si son zanahorias pequeñas, puedes dejarlas enteras o cortarlas por la mitad.

Paso 2: cocer en agua con sal

Coloca las rodajas en una sartén o cazuela baja y cúbrelas con agua. Añade sal y cócelas a fuego medio-alto durante 12-15 minutos, hasta que estén tiernas pero no deshechas. Pincha con un tenedor para comprobarlo: tiene que entrar con cierta resistencia, no ceder como si fuera puré. Escúrre bien el agua.

Mantequilla y azúcar se añaden sobre las zanahorias escurridas para formar el glaseado

Paso 3: glasear con mantequilla y azúcar

Con las zanahorias todavía en la sartén y el fuego medio, añade los 40 g de mantequilla en trozos y las 2 cucharadas de azúcar. Remueve con una espátula mientras la mantequilla se derrite y el azúcar se va integrando con los jugos de las zanahorias. En 4-5 minutos la sartén debería oler a caramelo suave y las zanahorias deberían brillar con una capa dorada y pegajosa. Vigila el fuego: si está demasiado alto el azúcar se quema rápido.

Paso 4: la menta y el perejil

Retira la sartén del fuego. Añade las hojas de menta frescas rasgadas con las manos (no picadas con cuchillo, así sueltan más aroma sin oxidarse tanto) y el perejil picado. Mezcla con cuidado para que las hierbas se incorporen sin aplastarse. Sirve de inmediato: las zanahorias glaseadas con menta están mejor recién hechas, cuando el glaseado aún brilla y la menta huele a fresco.

Trucos para el glaseado perfecto

Escúrrelas bien antes de glasear. Si las zanahorias llevan agua cuando añades la mantequilla y el azúcar, el glaseado no liga bien y queda aguado. Escúrrelas del todo y, si quieres, sécalas un momento con papel de cocina.

El azúcar moreno da más profundidad. El azúcar blanco glasea bien, pero el moreno tiene un ligero toque a melaza que da una dimensión extra al glaseado, especialmente con la menta. Los dos funcionan, pero prueba el moreno si tienes.

La menta va al último momento. Si añades la menta al fuego, pierde color y se pone ennegrecida en pocos segundos. Siémpre fuera del fuego y justo antes de servir.

Si te gustan las recetas con zanahoria, prueba también las zanahorias con panceta y huevos escalfados, un plato más contundente, o el puré de zanahoria y patatas, que es una guarnición cremosa que acompaña muy bien a carnes y pescados.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar menta seca en vez de fresca?

No te lo recomiendo para esta receta. La menta seca tiene un aroma más medicinal y no da el frescor que aporta la fresca. Si no tienes menta fresca, el perejil solo ya es una guarnición deliciosa, aunque pierde el punto característico de esta variante.

¿Para qué platos van bien estas zanahorias?

La combinación dulce-fresco de las zanahorias glaseadas con menta va especialmente bien con cordero asado, pollo al horno y carnes de caza. También acompaña muy bien a un pescado al vapor o a la plancha si buscas una guarnición ligera y vistosa.

¿Se pueden preparar con antelación?

Puedes cocer las zanahorias con antelación y guardarlas escurridas en la nevera hasta 24 horas. El glaseado con mantequilla y azúcar y la menta siempre mejor hacerlos en el último momento, que es cuando el conjunto queda brillante y fresco.

¿Puedo usar otro tipo de azúcar?

Sí. La miel también funciona muy bien en lugar del azúcar: usa 1-2 cucharadas y el resultado es un glaseado más suave y floral que va bien con la menta. El sirope de arce también es buena opción si lo tienes en casa.

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Receta completa en:
Fuente de la receta solorecetas.com