Arroz al cava con queso y nata: receta cremosa

El cava se evapora contra la cebolla dorada y deja ese olor a caldo con burbujas que se te mete en la cocina entera. El arroz lo absorbe todo, el toque afrutado del cava, el caldo de carne, y al final la nata con el queso lo dejan cremoso, casi como un risotto pero con acento español. Se hace en una sola cazuela y en menos de una hora tienes plato para cuatro.

Este arroz nació de esas comidas donde sobra media botella de cava después de un brindis y alguien decide no tirarla. Es típico en casas catalanas para las fiestas, cuando ya has descorchado una botella para el aperitivo y usas el resto en la cazuela en vez de dejar que se quede sin gas en la nevera. El resultado no sabe a champán de fiesta, sabe a arroz meloso con un fondo afrutado que no consigues con vino blanco normal.

No hace falta comprar un cava caro para esto. De hecho, cuanto más sencillo, mejor, porque en la cocción el matiz de un reserva se pierde y solo terminas notando el gas y el punto ácido, que es justo lo que necesita el arroz para no quedar plano de sabor.

Ingredientes para 4 raciones

  • 320 g de arroz redondo, tipo bomba o senia
  • 1 cebolla mediana picada muy fina
  • 500 ml de cava brut (o cualquier vino espumoso seco)
  • 500 ml de caldo de carne caliente (vale de verduras si prefieres)
  • 200 ml de nata líquida para cocinar
  • 100 g de queso semicurado rallado, o parmesano
  • 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • Sal

Preparación paso a paso

1. Pica y sofríe la cebolla

Calienta el aceite en una cazuela ancha y echa la cebolla bien picada. Déjala a fuego medio-bajo unos 8 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté blanda y algo dorada por los bordes.

2. Nácara el arroz

Sube un poco el fuego y añade el arroz directamente sobre la cebolla. Remueve un par de minutos hasta que los granos se vuelvan translúcidos por fuera, así absorben mejor el caldo después.

3. Añade el cava y deja que se absorba

Vierte el cava de golpe y no dejes de remover. El alcohol se evapora enseguida y lo que queda es ese aroma afrutado pegado al arroz. Espera a que el líquido se absorba casi del todo, unos 4-5 minutos.

El cava se añade de golpe sobre el arroz nacarado

4. Incorpora el caldo poco a poco

Añade el caldo caliente en dos o tres tandas, esperando a que el arroz lo absorba antes de echar la siguiente. Remueve cada pocos minutos para que no se pegue al fondo. En total cuenta unos 20-22 minutos de cocción desde que echaste el cava.

El caldo se incorpora en varias tandas mientras se cuece el arroz

5. Rectifica de sal

Prueba el arroz cuando lleve unos 15 minutos de cocción. El caldo de carne ya aporta sal, así que echa poca al principio y ajusta al final.

6. Termina con queso y nata

Dos minutos antes de que el arroz esté en su punto, retira la cazuela del fuego y añade el queso rallado y la nata. Remueve con energía, el calor residual funde el queso y liga toda la salsa sin que se corte.

El queso y la nata ligan la salsa fuera del fuego

7. Deja reposar y sirve

Tapa la cazuela y deja reposar el arroz 2-3 minutos antes de servir. Así el grano termina de coger textura y la salsa se asienta antes de repartirla en los platos.

Trucos y variaciones

Si le añades pollo o conejo, dóralo en trozos antes de la cebolla y resérvalo aparte hasta el paso 6, cuando lo devuelves a la cazuela junto con el queso. Con verdura cocida, guisantes, champiñones o espárragos, sale una versión vegetariana que no tiene nada que envidiar a la de carne. Si te gusta jugar con el arroz en otras texturas, échale un vistazo a las croquetas de arroz a la mozzarella, quedan crujientes por fuera y fundentes por dentro.

Truco de cocinero: ralla el queso tú mismo. El envasado ya rallado lleva antiapelmazante y no funde igual, se queda grumoso en vez de cremoso, y eso se nota mucho en un arroz que busca ser untuoso. Si te quedas corto de caldo a mitad de cocción, añade agua caliente, nunca fría, o cortas la cocción del arroz de golpe. Y si te ha gustado este estilo cremoso, el risotto de castañas juega con la misma técnica de ir mojando poco a poco.

La textura final depende mucho del tipo de arroz. Con uno bomba tarda un poco más en soltar el almidón pero aguanta mejor el reposo sin pasarse, así que si sueles cocinar con antelación para invitados, es la opción más segura frente al senia, que es más rápido pero perdona menos los minutos de más.

Si prefieres un arroz más suelto en vez de cremoso, reduce la nata a la mitad y añade el queso solo al emplatar, por encima de cada plato. Así consigues algo parecido a un arroz caldoso con un puntito de queso fundido en superficie, que también funciona muy bien en verano con menos calor en la cazuela.

Preguntas frecuentes

¿Puedo hacer el arroz al cava sin nata?

Sí, cambia la nata por un poco más de caldo y algo más de queso al final. Pierde parte de la cremosidad pero el sabor del cava se nota igual.

¿Qué cava tengo que usar para cocinar?

Uno brut económico funciona perfectamente, no hace falta gastar en un reserva especial. Lo que sí importa es que sea seco, con uno dulce el arroz queda empalagoso.

¿Se puede preparar con antelación?

Este arroz se disfruta mejor recién hecho porque el grano sigue absorbiendo líquido en el plato. Si te sobra, recaliéntalo con un chorrito de caldo a fuego suave para que no se seque.

¿Con qué se acompaña el arroz al cava?

Con algo de marisco al vapor le va de maravilla, unas almejas en salsa verde como entrante casan perfectamente con el toque del cava. Si prefieres algo más ligero, una ensalada verde sencilla también funciona.

¿Cómo conservo las sobras?

Guárdalas en un recipiente hermético en la nevera hasta dos días. Recalienta en la cazuela con un poco de caldo o agua para que recupere la cremosidad.

The post Arroz al cava con queso y nata: receta cremosa appeared first on Solo Recetas, el blog de las recetas gratis, recetas de cocina, recetas de la abuela y recetas de chef.

Receta completa en:
Fuente de la receta solorecetas.com