Sopa de chalotas gratinada con jamón de pato y yema
La chalota, dorada muy despacio en mantequilla y aceite, tiene un dulzor distinto al de la cebolla normal, más suave y con un fondo casi a vino. Esta sopa se corona con pan tostado, jamón de pato picado, queso parmesano gratinado y una yema cruda que se rompe en el plato justo antes de comer, así que cada cucharada mezcla el caldo caliente con la cremosidad de la yema.
Ingredientes (4 raciones)
- 300 g de chalotas (escalonias)
- 200 g de cebollas
- 1 hueso de jamón
- ¼ de gallina o pollo
- 2 puerros
- 1 patata pelada
- 4 cucharadas de aceite de oliva
- 20 g de mantequilla
- 8 rebanadas de pan de pueblo cortado en cuadritos
- 4 lonchas de jamón de pato muy picadas
- 100 g de queso parmesano rallado o en lascas finas
- 4 yemas de huevo
- Agua, sal y pimienta al gusto
Preparación
1. Prepara el caldo
Pon a cocer 1 litro de agua con el hueso de jamón, la gallina y los puerros. Deja que coja sabor a fuego medio unos 30 minutos y después cúelalo, reservando el caldo limpio.
2. Dora la chalota y la cebolla
Pela y corta la chalota y la cebolla en rodajas finas, no en trocitos. Funde la mantequilla con el aceite en una cacerola grande, añade la chalota y la cebolla y dora muy lentamente unos 20 minutos a fuego bajo, moviendo a menudo para que no se queme.
3. Añade la patata y el caldo
Incorpora la patata troceada, rehoga un par de minutos y vierte el caldo colado. Salpimienta y deja que rompa a hervir.
4. Cuece a fuego lento
Baja el fuego y deja cocer 35-40 minutos, removiendo de vez en cuando. Mientras tanto, enciende el gratinador del horno y tuesta las rebanadas de pan por las dos caras.
5. Monta y gratina
Reparte las tostadas en cuatro platos hondos y vierte encima la sopa caliente. Dispón el jamón de pato picado y espolvorea el queso parmesano. Mete los platos al horno con el gratinador hasta que el queso funda y dore.
6. Termina con la yema
Saca los platos del horno y coloca con cuidado una yema cruda encima de cada uno, sin romperla. Sirve enseguida para que la yema se cueza ligeramente con el calor de la sopa al mezclarla.
Trucos y variaciones
- Sin jamón de pato: unos taquitos de jamón serrano también funcionan, aunque pierde ese punto más intenso.
- Chalota bien dorada, no quemada: el fuego bajo es clave, si se dora demasiado rápido amarga la sopa entera.
- Para los que no toman huevo crudo: escalfa la yema aparte 1 minuto en agua caliente antes de ponerla encima.
Si te gustan las sopas con base de cebolla y puerro, prueba también esta crema de puerros con patata o este caldo de espinacas y patatas. Y si prefieres algo con más cuerpo de pollo, no te pierdas la sopa de arroz con pollo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar el caldo con antelación?
Sí, el caldo aguanta 2-3 días en la nevera bien tapado, e incluso mejora de sabor de un día para otro.
¿Qué hago si no encuentro chalotas?
Puedes sustituirlas por más cantidad de cebolla, aunque el sabor será algo más fuerte y menos dulce.
¿Se puede tomar sin la yema cruda?
Por supuesto, la sopa gratinada con pan, jamón de pato y queso ya está completa sin la yema, aunque pierde ese toque cremoso final.
¿Cuánto dura esta sopa en la nevera?
La base de la sopa, sin montar ni gratinar, aguanta 3 días en la nevera en un recipiente hermético.
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