Pomelo relleno light con queso fresco y frutos secos

Corta un pomelo por la mitad, vacíalo con cuidado y ya tienes el molde perfecto para este relleno cremoso de queso fresco, manzana y frutos secos. Es la receta que hacía mi madre cuando le apetecía algo dulce sin pasarse con las calorías, y treinta años después sigue funcionando igual de bien. Lo que engancha es el contraste entre el amargor del pomelo y la cremosidad del queso, con el crujiente de los frutos secos dando el punto final.

Si te gusta cocinar con cítricos más allá del zumo de cada mañana, echa un ojo también a esta salsa de pomelo con coñac y nata, que es otra manera muy distinta de aprovecharlo en la cocina.

Esta receta lleva circulando por las cocinas españolas desde los años dos mil, cuando los libros de dietas ligeras empezaron a promocionar el pomelo como aliado del verano. No hace falta seguir ninguna dieta para disfrutarla, funciona igual de bien en cualquier época del año, sobre todo cuando el pomelo está en su mejor momento, entre noviembre y abril. Si nunca has probado el contraste entre el amargor cítrico y la crema de queso, este es un buen punto de partida antes de animarte con recetas más elaboradas.

Ingredientes para 2 raciones

  • 1 pomelo grande (unos 350 g)
  • 150 g de queso fresco batido light
  • 150 g de manzana Golden o Fuji
  • 2 cucharadas soperas de frutos secos picados (nueces, almendras o avellanas)
  • 2 hojas de menta fresca
  • 1 cucharadita de edulcorante (opcional, si el pomelo pica mucho)

Preparación

1. Vacía el pomelo con cuidado

Corta el pomelo por la mitad, en horizontal. Con un cuchillo de sierra pequeño o una cucharilla de pomelo, separa la pulpa de la cáscara siguiendo la línea de los gajos, sin romper el borde blanco para que las dos mitades aguanten de pie en el plato. Guarda en un bol aparte el zumo que suelta, no lo tires, lo vas a necesitar en el siguiente paso.

2. Trocea la pulpa y escúrrela

Corta la pulpa del pomelo en trozos pequeños y retira las membranas blancas que más amargan. Pásala por un colador un par de minutos para que suelte el exceso de zumo, así evitas que la crema quede aguada cuando montes el plato.

3. Prepara la crema de queso

En un bol, mezcla el queso fresco light con 2 cucharadas del zumo de pomelo que has reservado. Añade los frutos secos picados y remueve bien hasta que quede una crema homogénea. Pruébala y, si el pomelo pica más de la cuenta, añade el edulcorante poco a poco hasta que el punto te convenza.

4. Añade la manzana

Pela la manzana y córtala en láminas finas, de menos de medio centímetro, para que se noten al morder pero no dominen la cuchara. Incorpora la mitad a la crema de queso y remueve con cuidado, sin machacarlas, para que conserven algo de textura.

Mezcla el queso fresco con el zumo de pomelo y los frutos secos hasta que quede homogénea

5. Rellena las cáscaras y emplata

Reparte la crema de queso con manzana dentro de las dos mitades de pomelo vacías. Corona con la pulpa troceada que tenías reservada y las láminas de manzana que te han sobrado. Termina con las hojas de menta partidas por encima, justo antes de llevarlo a la mesa.

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El pomelo relleno, listo para servir con la menta recién partida

Trucos y variaciones

Si encuentras pomelo rosa, la crema queda más dulce de forma natural y casi no vas a necesitar edulcorante. Yo suelo tostar los frutos secos dos minutos en una sartén sin aceite antes de picarlos, coge un puntito a fruto seco tostado que marca la diferencia frente a usarlos crudos. También puedes cambiar la manzana por pera, queda igual de bien y aporta un dulzor distinto.

Si te gusta que quede más cremoso, cambia parte del queso fresco por yogur griego light, sube algo las calorías pero gana en textura. Y si lo preparas para una sobremesa con más gente, monta las cáscaras en una fuente con hielo picado debajo, así aguantan frías más tiempo sin que la crema se temple.

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Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura el pomelo relleno en la nevera?

Aguanta bien tapado con film hasta 24 horas. Pasado ese tiempo la manzana empieza a oxidarse y pierde el punto crujiente, así que mejor prepararlo el mismo día que lo vayas a comer.

¿Puedo sustituir el queso fresco por otro tipo?

Sí, el yogur griego natural funciona muy bien y el requesón también, aunque este último queda algo más denso. Evita el queso crema normal si quieres mantener la versión light, porque dispara las calorías del plato.

¿Con qué se puede acompañar?

Solo, como postre o desayuno, ya funciona perfectamente. Si lo quieres para media mañana con algo más de cuerpo, va bien con un par de tostadas integrales al lado.

¿Puedo prepararlo el día antes?

Puedes dejar la crema de queso con frutos secos lista en la nevera de un día para otro, tapada. Pero rellena el pomelo y añade la manzana justo antes de servir, porque la fruta cortada con antelación se oxida y pierde textura.

¿Se puede congelar?

No lo recomiendo. Al descongelar, tanto el queso fresco como la manzana sueltan agua y la textura cambia por completo, se queda una pasta blanda que no tiene nada que ver con la crema original.

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Receta completa en:
Fuente de la receta solorecetas.com