Pollo a la florentina con espinacas y bechamel

El pollo a la florentina es de esos platos de cuchara y horno a la vez: el pollo se cuece despacio con vino blanco, se coloca sobre una cama de espinacas salteadas, se cubre con bechamel y queso parmesano y se gratina hasta que dora por encima. Un plato completo que no necesita casi nada más al lado.

Ingredientes para 4 personas

  • 1 pollo de 1 kg troceado
  • 60 g de mantequilla
  • 100 ml de vino blanco
  • 1 litro de agua
  • 500 g de espinacas hervidas
  • 4 cucharadas de queso parmesano rallado
  • Perejil
  • Sal
  • Pimienta
  • 500 ml de bechamel

Cómo preparar el pollo a la florentina paso a paso

1. Dora el pollo troceado

Funde la mitad de la mantequilla (30 gramos) en una cazuela ancha y dora el pollo troceado a fuego medio-alto, dándole vueltas hasta que coja color por todos los lados.

Dora el pollo troceado antes de cocerlo

2. Cuece el pollo con vino y agua

Añade el vino blanco, sal y el litro de agua, tapa la cazuela y deja cocer a fuego lento durante media hora, hasta que el pollo esté tierno y se pueda deshuesar sin esfuerzo.

3. Saltea las espinacas

Mientras el pollo cuece, limpia, hierve y trocea las espinacas. Saltéalas en una sartén con la mantequilla que te queda, unos 3-4 minutos, hasta que pierdan el exceso de agua.

4. Monta la fuente con espinacas y pollo

Extiende las espinacas salteadas en el fondo de una fuente apta para horno y coloca encima el pollo troceado, ya escurrido del caldo de cocción.

5. Cubre con bechamel y queso

Cubre todo el conjunto con el medio litro de bechamel y espolvorea por encima las 4 cucharadas de queso parmesano rallado.

6. Gratina en el horno

Mete la fuente en el horno precalentado a 200°C con el grill activado y gratina 10-15 minutos, hasta que la superficie coja un tono dorado uniforme. Sirve recién sacado del horno con un poco de perejil picado por encima.

Gratina hasta que la superficie quede dorada

Trucos y variaciones que marcan la diferencia

Si te sobra caldo de cocer el pollo, no lo tires: coléalo y guárdalo para hacer un arroz o una sopa, tiene mucho sabor. Con espinacas congeladas la receta también funciona, solo tienes que descongelarlas bien y escurrirlas a fondo antes de saltear, porque sueltan mucha agua.

La primera vez que hice este pollo a la florentina me pasé con la bechamel y quedó todo un poco empachoso, así que ahora la hago siempre algo más ligera de lo que marca la receta clásica, con más leche y menos mantequilla, y queda mucho mejor equilibrado.

Si te gustan los platos gratinados con bechamel, prueba estas crepes de pollo rellenas con bechamel o estos macarrones a la catalana gratinados al horno. Y si el protagonista es el queso fundido, no te pierdas esta coliflor con atún y queso al horno.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura el pollo a la florentina en la nevera?

Tapado en la nevera aguanta 2 días. Recaliéntalo en el horno para que la bechamel no quede aguada, en el microondas pierde algo de textura.

¿Puedo usar bechamel comprada?

Sí, si tienes prisa una bechamel ya hecha funciona bien. Eso sí, la casera queda más cremosa y con menos sabor a harina.

¿Se puede congelar?

Se puede, aunque la bechamel puede perder algo de textura al descongelar. Congélalo antes de gratinar y termina en el horno el día que lo vayas a comer.

¿Qué pollo va mejor para esta receta?

Un pollo entero troceado con hueso da más sabor al caldo, pero si prefieres algo más rápido, unos muslos o contramuslos deshuesados también funcionan.

¿Con qué se acompaña el pollo a la florentina?

Con este plato ya tienes proteína, verdura y salsa, así que un poco de pan o una ensalada verde sencilla al lado es suficiente.

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Fuente de la receta solorecetas.com