Gratinado de cerezas al kirsch con almendras

Cuando el horno está a 200 °C y la mezcla de huevos con almendras y kirsch empieza a dorarse sobre las cerezas, la cocina huele a algo que cuesta describir pero que hace que todo el mundo pregunte qué estás cocinando. Ese gratinado de cerezas al kirsch es lo que estás haciendo: un postre de verano con fruta fresca, una crema ligera de huevos y almendras molidas, y ese punto de licor de cerezas que le da profundidad sin empachar.

La receta parece larga escrita pero son tres pasos seguidos y un ratito de espera. El resultado aguanta bien en la nevera, así que puedes hacerlo por la mañana y sacarlo 30 minutos antes de servir. Con helado de vainilla encima es un postre de reunión que no falla.

Ingredientes para 8 personas

  • 1,5 kg de cerezas frescas
  • 2 botes de 410 ml de leche evaporada (820 ml en total)
  • 6 huevos medianos
  • 250 g de azúcar (175 g para la crema + 75 g para las cerezas)
  • 200 g de almendras crudas molidas
  • 100 ml de kirsch (licor de cerezas)
  • 2 palitos de canela
  • Helado de vainilla para servir

Preparación paso a paso

Paso 1: Infusiona la leche evaporada con canela

Vierte los dos botes de leche evaporada en un cazo a fuego muy bajo. Añade los dos palitos de canela y calienta 10 minutos sin que llegue a hervir, solo para que la canela aromatice la leche. Retira los palitos y reserva. Si quieres un aroma más suave, saca los palitos a los 5 minutos.

Paso 2: Hornea las cerezas con azúcar

Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo. Deshuesa las cerezas y colócalas en una fuente de horno que puedas llevar a la mesa después. Esparce los 75 g de azúcar por encima y hornea 15 minutos hasta que las cerezas suelten sus jugos y el azúcar empiece a caramelizarse ligeramente. Sácalas pero no apagues el horno.

Deshuesa las cerezas y extiéndelas en la fuente con 75 g de azúcar antes de hornear

Paso 3: Prepara la crema de huevos y almendras

Bate los 6 huevos con los 175 g de azúcar restantes hasta que la mezcla blanquee un poco. Añade los 100 ml de kirsch y los 200 g de almendras molidas, y sigue batiendo. Añade la leche evaporada aromatizada poco a poco sin dejar de remover. La crema tiene que quedar homogénea y bastante líquida para que al verterla cubra bien las cerezas.

Paso 4: Cubre y gratina

Vierte la crema de huevos sobre las cerezas calientes en la bandeja para que las cubra bien. Vuelve a meter al horno a 200 °C durante 20-25 minutos, vigilando a partir del minuto 15, hasta que la superficie esté dorada y la crema cuajada. Si se dora demasiado rápido por arriba, baja a 180 °C y cubre con papel de aluminio los últimos 10 minutos.

Paso 5: Deja templar y sirve con helado de vainilla

Saca la bandeja del horno y espera al menos 10 minutos antes de servir. Está muy bueno templado, aunque también funciona frío de nevera. Sirve con una bola generosa de helado de vainilla encima de cada ración. El contraste entre la crema caliente de almendras y el helado frío es lo que hace que este postre enganche.

Cómo completar el menú

Este gratinado funciona de maravilla como postre de un menú de verano. Para el aperitivo, unos cogollos a la parrilla con anchoas van perfecto porque son ligeros y no roban protagonismo al postre. Y de plato principal, unas pechugas de pollo al parmesano con su crujiente de queso cierran el menú antes de llegar a las cerezas.

Trucos de cocinero

Deshuesar 1,5 kg de cerezas es lo más entretenido de la receta, pero hay un truco que acelera mucho: mete cada cereza en el cuello de una botella de vidrio y empuja el hueso con un palillo chino o una pajita. El hueso cae dentro de la botella y la cereza queda entera. Con este método tardas unos 20 minutos para toda la cantidad.

Si no encuentras kirsch, el amaretto o un brandy suave funcionan bien. El alcohol se evapora durante el horneado, pero si hay niños en la mesa simplemente omite el licor y añade 50 ml extra de leche evaporada.

El gratinado aguanta en la nevera tapado con film hasta 48 horas. Al día siguiente está incluso más bueno porque los sabores se asientan. Si lo sacas frío, deja 30 minutos fuera de la nevera antes de servir.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar cerezas congeladas?

Sí, aunque el gratinado puede quedar algo más líquido porque las cerezas congeladas sueltan más agua. Descóngelalas y escúrrenlas bien antes de hornear. Si usas cerezas en conserva (almíbar), reduce la cantidad de azúcar a 150 g en total para compensar el dulzor del almíbar.

¿Se puede hacer sin alcohol?

Sin problema. Sustituye los 100 ml de kirsch por 50 ml de zumo de limón y 50 ml extra de leche evaporada. El resultado es menos intenso pero igualmente bueno, y lo pueden comer todos en la mesa sin excepciones.

¿Qué molde o fuente usar?

Cualquier fuente de horno de cerámica o pyrex de unos 30×20 cm funciona bien. Las cerezas tienen que quedar en una sola capa sin apilarse demasiado para que el gratinado se cuaje parejo. Evita bandejas muy finas de metal porque las cerezas pueden pegarse al fondo.

¿Cuánto tiempo aguanta en la nevera?

Hasta 48 horas bien tapado con film o en un recipiente hermético. No te recomiendo congelarlo porque la textura de la crema cambia mucho al descongelar.

The post Gratinado de cerezas al kirsch con almendras appeared first on Solo Recetas, el blog de las recetas gratis, recetas de cocina, recetas de la abuela y recetas de chef.

Receta completa en:
Fuente de la receta solorecetas.com