Ensalada de gambas y champiñones: receta fresquísima
Cuando pruebas esta ensalada por primera vez entiendes por qué tiene tantos fans. El champiñón macerado en aceite y limón queda tierno y lleno de sabor sin necesitar ningún calor, y las gambas cocidas le dan un punto de marisco que eleva el plato por encima de cualquier ensalada de bar. El aguacate redondea todo: su suavidad une los sabores y hace que cada bocado sea distinto.
El secreto está en dejar los champiñones al menos 15 minutos en la nevera con la vinagreta antes de montar la ensalada. Ese reposo hace que absorban el aceite y el limón y queden brillantes, jugosos y con un sabor mucho más profundo que si los añades en crudo. No te saltes este paso aunque tengas prisa.
Ingredientes para 4 personas
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 aguacate maduro
- 1 cebolla pequeña
- 250 g de champiñones frescos
- 150 g de gambas cocidas y peladas
- 1 lechuga romana
- 1 limón (zumo completo)
- Pimienta negra recién molida al gusto
- Sal al gusto
- Lascas de parmesano para servir (opcional pero recomendado)
Preparación
Paso 1: Limpia los champiñones
Quita los pies de los champiñones y lávalos con agua fría. Es importante escurrirlos bien sobre un paño limpio o papel de cocina antes de cortarlos: el agua de más reblandece la ensalada. Córtalos en láminas de unos 4-5 mm, ni demasiado finas (se deshacen) ni demasiado gruesas (quedan crudas por dentro).
Paso 2: Prepara la vinagreta y macera los champiñones
En un cuenco mezcla los 100 ml de aceite de oliva con el zumo de media parte del limón, la cebolla muy picada fina y pimienta negra recién molida. Sin sal todavía: la sal extrae el agua de los champiñones y los deja aguados. Echa los champiñones en láminas, remueve para que se impregnen bien por todos lados y mételos en la nevera durante al menos 15 minutos. Ese reposo es donde pasa la magia.
Paso 3: Prepara el aguacate y la lechuga
Lava la lechuga romana y córtala en tiras de unos 3 cm. Pela el aguacate, córtalo en láminas de 1 cm de grosor y rocíalas enseguida con el zumo de la mitad del limón que te quedó. Así no se pone negro y aguanta bien hasta que montes la ensalada.
Paso 4: Prepara las gambas
Pela las gambas cocidas dejando solo el último trozo de la cola para que queden más vistosas en el plato. Si las compras ya peladas también vale, aunque la presentación pierde algo de gracia. Compómentólas con un poco de sal antes de montar si notas que les falta sabor.
Paso 5: Monta y sirve
En una fuente amplia o en platos individuales pon primero la lechuga. Distribuye los champiñones macerados por encima, coloca las láminas de aguacate y las gambas de forma decorativa. Espolvorea con sal y vierte el resto de la vinagreta que quedó en el cuenco de los champiñones. Si tienes parmesano, échale unas lascas por encima: cambia el plato del todo.
Trucos de cocinero
No añadas sal a los champiñones hasta el final. La sal extrae la humedad y los champiñones sueltan agua, lo que reblandece toda la ensalada. Salpimienta solo justo antes de servir, no durante el macerado.
Elige aguacate en su punto justo de madurez. Que ceda ligeramente al presionar con el pulgar pero no esté blando del todo. Uno demasiado maduro se deshace al cortarlo; uno verde no tiene sabor. Si los compras un poco verdes, déjalos 2 días en el mostrador a temperatura ambiente envueltos en papel de periódico.
Usa gambas cocidas de calidad o cócelas tú mismo. Las de bolsa congelada ya cocidas funcionan, pero las gambas frescas cocidas en casa (4 minutos en agua con sal y laurel) tienen una textura mucho más firme y un sabor notablemente más vivo. Si tienes tiempo, merece la pena.
Si quieres un primer plato de pescado para completar el menú, el bacalao con pimientos rojos al horno es una gran opción: sabores intensos que contrastan muy bien con esta ensalada fresca. Y si buscas otra ensalada con proteina, prueba nuestra ensalada de pollo con manzana y nueces, igual de fácil y lista en pocos minutos.
Preguntas frecuentes
¿Puedo preparar la ensalada el día anterior?
Los champiñones macerados aguantan perfectamente 24 horas en la nevera tapados. La lechuga y el aguacate, mejor cortarlos en el último momento: la lechuga se ablanda y el aguacate se oxida. Monta la ensalada justo antes de servir usando los champiñones ya preparados del día anterior.
¿Qué variedad de champiñón uso?
El champiñón blánco corriente funciona bien y es el más barato. También puedes usar champiñón portobello (láminas más grandes, sabor más intenso) o mezclar mitad y mitad. Los shiitake le dan un toque más oriental que no pega mucho con el aguacate, así que no los recomiendo aquí.
¿Puedo sustituir las gambas por otro marisco?
Sí. Los langostinos cocidos funcionan igual y tienen un sabor algo más intenso. Las vieiras a la plancha (2 minutos por lado a fuego fuerte) convierten la ensalada en un plato de restaurante. Y si quieres versión vegetariana, sustituyelas por tofu ahumado cortado en dados pequeños.
¿Cuántas calorías tiene esta ensalada?
Aproximadamente 280 kcal por ración. El aceite de oliva es la mayor fuente de grasa (saludable), seguido del aguacate. Las gambas aportan poca grasa pero bastante proteína. Es un plato bastante completo nutricionalmente para ser una ensalada.
¿Es necesario macerar los champiñones o puedo añadirlos directamente?
Puedes añadirlos directamente pero el resultado es mucho peor. El champiñón crudo sin macerar tiene una textura esponjosa y un sabor algo terroso que no acaba de encajar con el marisco. Con 15 minutos de macerado la textura cambia, queda más firme y el sabor del aceite y el limón lo transforma completamente.
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