Panna cotta de boletus

¿Quieres preparar un aperitivo superfácil y muy resultón? Aquí tienes una panna cotta de boletus tan sencilla como llamativa que podrás servir en Navidad o en cualquier celebración.

Seguro que alguna vez has tomado una panna cotta de postre. Son tan suaves que son una de las formas más agradables de finalizar una buena comida.

Pero esta vez hemos infusionado y mezclado los ingredientes principales con unos boletus deshidratados que le dan un sabor sorprendente.

¿Quieres saber más cosas sobre esta panna cotta de boletus?

Para preparar esta panna cotta hemos utilizado nata, leche, los boletus deshidratados y también agar agar.

Si aún no conoces este ingrediente, te dejo aquí un artículo donde te explicamos todos los detalles.

Agar, la gelatina del mar

Te contamos todos los secretos del agar, su procedencia, aplicaciones y sustituciones para que puedas usarlo en casa.

El agar agar lo utilizamos para gelificar o dar cuerpo a la crema. Así cambiamos su textura de líquida a sólida.

Dependiendo de la cantidad de agar agar conseguiremos una textura con una densidad suave o más firme. En este caso no hace falta utilizar mucho porque lo queremos es que se parezca a un flan.

Si no tienes agar agar puedes utilizar 2 hojas de gelatina que tendrás que hidratar previamente en agua fría antes de incorporarlas en el paso 4.

A la hora de servir, yo he optado por acompañar la panna cotta con un snack de lenteja. Le da ese toque crujiente, ideal para crear contrastes.

Además este aperitivo, incluido el snack, son aptos para alérgicos o intolerantes al gluten.

Puedes hacer esta panna cotta de boletus con antelación ya que se conserva hasta 5 días en la nevera. Asegúrate de que los moldes estén cerrados o cubiertos con film transparente para que no se resequen las superficies.