Patatas aplastadas al horno con parmesano
Hay recetas que parecen demasiado simples para ser tan buenas. Estas patatas aplastadas al horno entran justo en esa categoría. Pocos ingredientes, casi ningún esfuerzo… y un resultado que engancha. Crujientes por fuera, tiernas por dentro y con ese toque de parmesano que lo cambia todo.
Perfectas como guarnición, o como plato principal si las acompañas bien. Porque sí, tienen bastante personalidad.
Ingredientes básicos
- 500 g de patatas pequeñas (tipo baby o nuevas)
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 50 g de queso parmesano rallado
- 2 dientes de ajo
- Sal y pimienta
- Perejil fresco (opcional)
Opcionales:
- Pimentón dulce o picante
- Romero o tomillo
- Un poco de mantequilla
Preparación paso a paso
- Empieza lavando bien las patatas. No hace falta pelarlas. De hecho, la piel ayuda a que queden más crujientes.
- Ponlas en una olla con agua y sal. Cuécelas durante unos 15-20 minutos, hasta que estén tiernas pero no deshechas. Puedes pincharlas con un cuchillo para comprobarlo.
- Escúrrelas y déjalas templar unos minutos.
- Mientras tanto, precalienta el horno a 200 °C.
- Coloca las patatas sobre una bandeja con papel de horno. Ahora viene la parte divertida: aplástalas ligeramente con un vaso o un tenedor. No las rompas del todo. Solo lo suficiente para que se abran un poco.
- Ese es el truco para conseguir esa mezcla de texturas.
El toque de sabor
- En un pequeño bol mezcla el aceite de oliva con el ajo picado, sal, pimienta y, si te apetece, un poco de pimentón o hierbas.
- Pincela o vierte esta mezcla sobre las patatas. Asegúrate de que queden bien impregnadas.
- Después espolvorea el parmesano por encima. Sin miedo. Es lo que va a formar esa capa dorada y crujiente.
Al horno
- Introduce la bandeja en el horno durante unos 25-30 minutos.
- A mitad de cocción puedes darles la vuelta con cuidado, aunque no es imprescindible.
- Sabrás que están listas cuando los bordes estén dorados y crujientes, y el queso haya formado una especie de costra irresistible.
Si además añades un poco de perejil fresco al sacarlas del horno, ganas un toque de color y frescura que viene muy bien.
Consejos que marcan la diferencia
- No te saltes el primer hervido. Es lo que asegura que el interior quede tierno.
- Usa patatas pequeñas. Las grandes no funcionan igual para esta receta.
- Y otro detalle importante: no escatimes con el aceite. Es clave para que se doren bien.
- Puedes sustituir el parmesano por otro queso curado si quieres un sabor diferente.
- También puedes añadir un toque picante con chile en polvo o pimienta cayena.
- Si buscas algo más contundente, prueba a añadir trocitos de bacón antes de hornear. Se vuelven aún más irresistibles.
¿Con qué acompañarlas?
- Van genial con carnes, pescados o incluso como parte de una tabla de picoteo.
- También puedes servirlas con una salsa: alioli, yogur con limón o incluso una mayonesa especiada.
Si quieres un extra de crujiente, activa el grill del horno durante los últimos 3-5 minutos. Vigila bien, eso sí, que no se quemen.
Información suplementaria
Tiempo de preparación: 45 minutos
Porciones: 3-4 personas
Información nutricional (aprox.): 300-350 calorías por ración
Tipo de cocina: Mediterránea / casera
Tipo de comida: Guarnición / aperitivo


















