Guía completa para limpiar tu Thermomix y dejarla como nueva
Tener una Thermomix en la cocina es una maravilla, pero llega un momento en que mantener la higiene del vaso y sus accesorios se vuelve una tarea recurrente. No hace falta pasar horas frotando si conoces los trucos que desconocías para limpiar tu Thermomix para que el aparato quede reluciente sin effort.
Ya sea que tengas el último modelo o una versión más veterana, existen métodos rápidos y eficaces para combatir la grasa, los malos olores o esos restos quemados que se quedan pegados al fondo y que pueden arruinar tu siguiente receta si no los eliminas bien.
El método rápido: Prelavado y lavavajillas
Si tienes una TM6 o los modelos más recientes, lo más sencillo es aprovechar la función de prelavado integrada. Solo debes añadir una pequeña cantidad de detergente y llenar el vaso hasta la mitad con agua tibia, programando el ciclo de 15 segundos a velocidad 10 para que la máquina haga el trabajo sucio por ti.
Para los que prefieren no complicarse, recuerda que el vaso, la varoma, las cuchillas, la espátula y la mariposa son aptos para el lavavajillas. Eso sí, ten mucho ojo con la temperatura, ya que si supera los 65ºC las piezas de plástico podrían deformarse y quedar inservibles.
Si te encuentras con ingredientes especialmente pegajosos que no quieren salir, lo ideal es utilizar el modo turbo para generar una fuerza de centrifugado que desprenda la suciedad más rebelde antes de enjuagar con agua limpia.
Trucos caseros para una limpieza profunda
Cuando el prelavado no es suficiente o el vaso ha cogido un olor extraño, podemos recurrir a remedios naturales muy efectivos. Si quieres que el cristal recupere su brillo original, pon un litro de agua y un limón cortado en cuatro trozos; tritura unos segundos a velocidad 10 y luego programa 15 minutos a 90 grados y velocidad 1.
Para combatir esos aromas persistentes que se quedan grabados, la mejor opción es moler granos de café a velocidad 10. Es fundamental dejar que la mezcla repose al menos media hora antes de aclarar el vaso para que el café absorba toda la humedad maloliente.
Si las gomas de la tapa han empezado a oler mal, evita el agua hirviendo para que no se deformen. Lo mejor es batir una mezcla de vinagre y jabón a velocidad 6, aumentando la potencia progresivamente, y luego verter este líquido sobre las gomas y la tapa antes de enjuagar.
Cómo eliminar la grasa y los restos quemados
Cuando has preparado platos muy grasientas, lo más recomendable es usar litro y medio de agua con un par de gotas de jabón. Programa 6 minutos a 60 grados y velocidad 4, pero ten cuidado con la cantidad de detergente para no provocar una inundación de espuma en tu cocina.
Para una desinfección total o una limpieza más agresiva, puedes meter una pastilla de lavavajillas en dos litros de agua. Programa el aparato durante 20 minutos a 90 grados y velocidad 4; este método es ideal para cuando no quieres pasar tiempo frotando el fondo del vaso.
Si notas que la comida se ha quemado, es vital limpiar a conciencia. Aunque parezca que el fondo está limpio, los residuos invisibles pueden hacer que los alimentos se peguen mucho más, por lo que te recomendamos conocer los trucos para cuando se quema la comida en tu cocina.
Cuidado de las cuchillas y la base
Las cuchillas son el corazón de la máquina y no debemos arañarlas con estropajos fuertes. Un truco infalible es añadir cáscaras de huevo con agua y lanzar entre 15 y 20 turbos; esto limpia el metal sin dañarlo antes del aclarado final.
Por otro lado, la base es la única pieza que jamás debe entrar en el lavavajillas. Para mantenerla impecable, desconecta el equipo y utiliza un paño húmedo con jabón neutro, evitando siempre que el agua se filtre hacia el motor y huyendo de los productos abrasivos.
Como dato extra, recuerda que puedes aprovechar la potencia de la máquina para esterilizar chupetes o biberones. Solo coloca los objetos en el cestillo o varoma, añade 700 ml de agua y programa la temperatura varoma con velocidad 2.
Para mantener tu robot cocina en perfecto estado, lo ideal es combinar el uso diario del prelavado con limpiezas profundas ocasionales usando limón o vinagre, cuidando siempre de no sobrecalentar los plásticos y protegiendo la base con limpieza manual para asegurar que el motor dure muchos años.


























