Las patatas son un alimento que no puede faltar en las despensas de toda España por el excelente valor nutricional que aporta este tubérculo que está presente en la cocina española desde tiempos inmemoriales. Para consumirlas de forma óptima, será muy recomendable guardarlas en un lugar fresco y seco para desacelerar su deterioro y que puedan durar lo máximo posible sin ponerse malas. Consulta en este artículo todo lo que debes saber sobre la mejor forma de conservar las patatas en casa.

La patata es un alimento perfectamente instaurado en la dieta mediterránea, ya que es nutricionalmente muy valioso y también se considera una excelente fuente de energía. En España, este manjar nos acompaña desde el siglo XIV, cuando se comenzó a exportar desde América, y desde esa época se ha convertido en uno de los alimentos más consumidos en el mundo por sus excelentes propiedades en lo que respecta a los carbohidratos, proteínas y su porcentaje casi inexistente de grasas.

Además, la patata también es fuente de vitamina C y B6, además de aportar minerales como el potasio, que es vital para la salud cardiovascular, magnesio o hierro. Lógicamente, para cuidar al máximo estos valores nutricionales, la mejor opción de consumir la patata es hervida, al horno o ahora con las nuevas freidoras de aire caliente. Por salud, es conveniente no abusar de las clásicas patatas fritas hechas en freidora o con abundantes cantidades de aceite. Aunque una vez a la semana a nadie le amarga un dulce.

El experimento sobre las patatas en dos puntos de la casa

Las patatas son un alimento indispensable en las despensas de toda España, pero también hay que conservarlas de forma correcta, ya que hay que evitar a toda costa que se pudran, arruguen o desarrollen brotes y zonas verdes. Esto es un indicador claro de que en este alimento ha aparecido la famosa solanina, que es un glicoalcaloide tóxico que te puede mandar al hospital después de una ingesta de patatas en mal estado.

Para ello, será recomendable guardarlas en un lugar oscuro, fresco y seco y por ejemplo, evitar guardarlas en la nevera. También habrá que evitar guardarlas en envases que respiren, lavarlas antes de congelarlas o situarlas junto a las cebollas, ya que emiten gases que aceleran su maduración y la aparición de brotes. Así que estos dos alimentos tienen que ir por separado en las despensas españolas.

Los expertos de la cadena de supermercados Aldi han dado cinco consejos para guardar las patatas de la mejor forma posible y son los siguientes:

  • Las patatas necesitan respirar.
  • A las patatas no les gusta la luz.
  • Las patatas prefieren un ambiente fresquito (entre 7 y 11 grados).
  • Las patatas huyen de la humedad.
  • Las patatas no quieren compañía.

En Croacia, expertos en alimentación han realizado una prueba con dos bolsas de patatas, según recoge el diario local podravski.h. Estos profesionales de la materia repartieron dos bolsas de patatas en puntos diferentes de la casa: una fue a la despensa y otra al sótano. Los resultados fueron reveladores.

«Las patatas de la cocina fueron las primeras en mostrar signos de deterioro. Aparecieron brotes en los tubérculos, algunos empezaron a perder firmeza y los expuestos a la luz comenzaron a ponerse verdes», afirman los profesionales de este periódico, que también dejan claro que las que más aguantaron fueron las del sótano. «Las patatas almacenadas en un sótano fresco y oscuro suelen mostrar estos cambios mucho más lentamente. La razón no radica en ningún método de almacenamiento especial, sino principalmente en la temperatura y la luz», informaron.