
Servir un pato entero en la mesa de Navidad impone un respeto tremendo a cualquiera que no esté acostumbrado a lidiar con aves grandes. Sin embargo, cuando le coges el truco a su grasa natural y dejas que el horno trabaje despacio, descubres un asado que deja en evidencia al clásico cordero o al aburrido pavo de tantas Nochebuenas.
Qué ingredientes se necesitan para preparar pato navideño
Todo empieza eligiendo una pieza hermosa, de unos dos kilos y medio, limpia de cañones y con el pellejo terso. La carne de pato pide contrapuntos ácidos que equilibren su grasa intrínseca. Una manzana reineta troceada en el interior de la cavidad absorbe jugos y aporta frescura, acompañada por un par de naranjas jugosas partidas en cuartos, tres dientes de ajo machacados con su piel y unas ramas de romero fresco que perfumen la carne desde dentro.
No hace falta bañar el ave en aceite; el propio animal se encarga de regarse por dentro mientras sube la temperatura. Un toque de mantequilla pomada, sal marina gruesa y pimienta negra en la piel exterior bastan para asegurar un tostado uniforme.
Si quieres raciones individuales o cortes más rápidos puedes recurrir a un clásico confit de pato con salsa de naranja, explorar la profundidad de sabor de un tradicional pato guisado o marcar a la plancha un sabroso magret de pato con salsa de frutos rojos.
Cómo hacer pato al horno para Navidad paso a paso
Antes de encender el horno, conviene pinchar con paciencia la piel del ave usando un palillo fino o la punta de un cuchillo. Insiste en los muslos y la pechuga; ese gesto aparentemente insignificante permite que la grasa subcutánea drene libremente sin reventar la carne. Seca bien la superficie con papel absorbente, frota los aromáticos y coloca el pato sobre una rejilla para que los jugos caigan a la bandeja y no lo ahoguen.
Vierte medio vaso de agua y un chorro de vino dulce en el fondo del recipiente. Durante el asado, abrir el horno para bañar la pechuga con sus propios jugos marca la diferencia entre un resultado seco y una obra maestra. En el tramo final, sube el calor para tostar el exterior hasta que la piel quede crujiente y suene hueca al golpear con un tenedor.
Cuánto tiempo necesita el pato para asarse y a qué temperatura
La prisa es la peor enemiga de las aves grasas. El pato exige constancia: calcula entre 45 y 50 minutos de horno por cada kilo a unos 180 grados con calor arriba y abajo. Una pieza mediana ronda fácilmente las dos horas y cuarto de cocción sosegada.
Si notas que la pechuga se dora demasiado deprisa durante la primera hora, cúbrela sin apretar con una hoja de aluminio. Retira el papel al final y eleva el fuego a 210 grados para buscar el crujiente perfecto. Y un consejo innegociable: déjalo reposar diez minutos fuera del calor antes de trincharlo, o los jugos se desparramarán por la tabla en lugar de quedarse dentro de la fibra.
Qué guarniciones y salsas acompañan mejor al pato navideño
Acompañar semejante plato requiere cabeza. Las patatas pequeñas asadas en la misma grasa del fondo adquieren un sabor inigualable, al igual que unas hojas de lombarda rehogadas con trozos de manzana o unas cebollitas francesas glaseadas en vinagre de Módena.
Para rematar, reduce los jugos del fondo de la bandeja desglasándolos con zumo de naranja y un chorrito de Oporto. Sírvela caliente en una salsera aparte para que cada comensal decida el punto exacto sin estropear el crujiente de la piel.
Información suplementaria
Tiempo de preparación: 30 minutos de trabajo activo y más de dos horas de horno.
Porciones: 4 a 6 personas.
Información nutricional: Aprox. 520 kcal por ración.
Tipo de cocina: Tradicional festiva y francesa.
Tipo de comida: Plato principal de Navidad.